El problema que intenta resolver
Una lista de tareas no indica qué estudiar primero, cuánto cabe en una tarde ni cuándo repasar. Meluno organiza esas restricciones en sesiones concretas y conserva margen para reajustar lo pendiente. No promete resultados académicos: ofrece una estructura para decidir y revisar el trabajo.
Cómo funciona el producto
El usuario introduce sus propias asignaturas, temas, exámenes y disponibilidad. El planificador aplica reglas académicas cerradas para ordenar aprendizaje, práctica, repaso, simulacro y corrección. Los nombres y contenidos aportados por el usuario siguen siendo suyos; la aplicación no los publica en estas guías.
Quién mantiene las guías
Los recursos son mantenidos como parte editorial del producto Meluno. No se atribuyen a un equipo, profesional o institución que no esté identificado legalmente. Cuando no hay una fuente externa necesaria, las recomendaciones se presentan como criterios prácticos de planificación, no como conclusiones científicas.
Cómo se revisa el contenido
Cada guía se revisa para comprobar que su ejemplo suma correctamente, incluye descansos, termina antes del examen y distingue tipos de trabajo. También se comprueban enlaces, traducciones, fecha de actualización y coherencia con el funcionamiento actual de Meluno. Una fecha solo cambia cuando el contenido cambia de forma sustancial.
Contacto y correcciones
Los datos de contacto vigentes se publican en el aviso legal y en la política de privacidad. Esos canales sirven también para comunicar una errata, pedir una aclaración sobre una guía o ejercer derechos de protección de datos.